lunes, 14 de septiembre de 2009

Odio que rías conmigo mis alegrías, que llores conmigo mis ganas de llorar, que me apoyes cuando te interesa, y que cuando no, mientas haciéndolo bonito. Odio que me abraces y que cuando no te convenga me dejes a un lado, sin cubrirme de las puñaladas que recibo día a día. Que me detengas cuando voy a cometer un error, y que me animes cuando he tomado la decisión acertada pero odio que no me digas nada cuando ves que me voy a estampar contra la pared y de un golpe se va a destruir todo en lo que creo. Porqué eso solo hace que te quiera, que piense en ti, que viva por y para ti, y que cuando me haces algo estúpido me destroces por dentro y me dejes hecha una puta mierda.
[...]
Me miras y me destruyes. Me hablas y me destrozas. Te siento y me matas. Te quiero y me deshaces en mil pedazos. No tienes derecho a destruir mi felicidad, no puedes joderme la vida y hacer como que no pasa nada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario